Es tarde cuando merodeo por el salón. Ha sido un día largo y lleno de situaciones que en mi vida pensé afrontar. Con, ha desaparecido al igual que Basil. Ninguno apareció durante la cena. En parte fue un alivio compartir una comida con Circe y Greta sin la mirada de escrutinio de Basil. Sin embargo, lo sucedido esta tarde con Ariadna. En concreto, sus palabras, no dejan mi cabeza. Me detengo frente a las puertas corredizas y suspiro. Todos se han ido a dormir, así que decido salir y dar un paseo por la playa. Bajo las escaleras y cuando llego a la parte de abajo me quito las sandalias y dejo que la sensación de la arena bajo mis pies me relaje. La brisa me envuelve la falda de mi vestido suelto entre mis piernas y lo levanto un poco para poder avanzar. Avanzo un par de metros ant

