Eva Sentí que mi cuerpo perdía fuerza, el rostro de felicidad de parte de Benjamín. Miré hacia atrás por inercia, afortunadamente ninguno de mis acompañantes había tenido la iniciativa de salir. Los músicos seguían tocando con euforia y el rostro de él… el rostro de Benjamín simplemente me hacía sentir completamente miserable. La música termina y de inmediato él se recuesta en una de sus rodillas abriendo una pequeña caja de terciopelo. Los latidos de mi corazón se aceleran por completo, hoy podría ser el mejor día de mi vida, pero definitivamente todo se complicó. Por mi mejilla ruedan lágrimas, seguramente él piensa que es felicidad, en estos momentos creo que casarme con ese hombre salva a Benjamín de una persona como yo, porque él es mucho para mí, no me merece, no merezco el amo

