Eva Elena continúa enseñándome las cosas, en realidad no tenía ciencia todo era muy fácil porque bien o mal era algo que estaba de alguna forma viendo en la universidad, debo reconocer que extraño eso… extraño mi vida de antes, en la que no tenía que preocuparme por nada. Que ilusa fui al creer que todo era tan fácil y ahora de nada sirve que esté casada con alguien con dinero, porque simplemente debo hacer como si solo fuera un título más que no me sirve para nada. Miré el reloj, no había pasado más de una hora. Elena se acerca a mí con una sonrisa cargada de picardía. —No me dijiste que tenías novio —ella dice y comienzo a toser. —¿Novio? no te entiendo. Yo no tengo novio —me excusé rápidamente. —Sí, hay un chico muy guapo preguntando por ti y se presentó como tu novio… solo te

