—¿Te encuentras bien? —Pregunto Isabela al ver que Danilo se paseaba por toda la casa, salía entraba y volvía a salir para luego entrar. Parecía nervioso y no lo podía ocultar. No quería preocuparse, ya que después de que Benjamín fue detenido, su vida se mantuvo en calma y deseaba que así siguiera por el resto de su existencia. No quería pensar lo peor, pero sin embargo lo estaba asumiendo. — Dime que ellos aún están tras las rejas. —Isabela se llevó al pequeño a su pecho, lo abrazo con más fuerza percibiendo como toda su piel se erizaba. —¿Qué? No — Contesto confundido Danilo, reacciono al darse cuenta de lo que estaba provocando, sus nervios por la llegada de Dante estaban hasta el tope y no lo podía evitar. —Discúlpame, es que estoy pensando en muchas cosas, estas segura aquí, ellos

