Isabela acostó a Dariel en la cama, su pecho subía y bajaba por las lágrimas que salían de sus ojos, volvía a sentir aquel dolor tan intenso, volvía a preguntarse si ella podía avanzar a pesar de la tormenta que caía sobre ella. Todos los sentimientos que había quedado encerrados desde el nacimiento de Dariel se encontraban a flor de piel. Se dejo caer un momento en el suelo para desahogar todo el dolor en su pecho, se preguntaba qué haría de su vida. Estaba claro que Dante no estaba sorprendido de ver a Dariel en sus brazos, recordó la medalla y aquel pensamiento de que fue él regreso a su memoria. Por más que Danilo le explicara que solo fue un detalle para que siempre tuviera a su padre cerca del corazón también fue una orden de Dante. La cabreaba hasta el punto de querer darles u

