Cuarenta y tres

1224 Palabras

Dos años pasaron y Santi Rúales aún no lo superaba. Con un nudo atascado en su garganta y los ojos cristalizados observaba la fotografías que Erika subía a sus r************* . Reprimiendo las lágrimas cerró la laptop y se giró hacia la ventana. —Adelante— pronunció con su voz ronca la cual ejercía poder. La joven que ingresó, caminó hasta el escritorio, desde atrás lo abrazó y en su oído susurró. —¿Otra vez revisando las redes de mi prima?, cuando vas a entender que ella nunca te amó. Si te hubiera amado un poquito, jamás se abría hecho novia de Pablo. —¿A qué vienes?— Masculló con frialdad Mía suspiró y se paró delante de él, luego se inclinó y alzó la mirada, pendiéndose así en esos ojos negros que estaban iluminados. —Santi, olvídala como ella te olvidó—Santi sonrió de medio lad

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR