Ante tal situación lo único que pude hacer en vista del shock en el que me encontraba fue tomar a mi hija de la mano y atraerla hacia mí. —No sé quién seas en realidad, pero quiero que te alejes de mi hija y de inmediato te marches de nuestro hogar. —Pero mami… —Pero nada Isa, no sabemos la procedencia de esto que no es una persona, nadie trae consigo alas en la espalda ¿O es que acaso es un disfraz?—vocifere para mirarlo, pero de una manera impresionante se aproximó hacia mí, mirándome de una forma muy extraña. —No debes temer de mí, realmente mi intención no es lastimar a la pequeña Isa y menos a ti Tracy. —¿Cómo sabes mi nombre? ¿Quién o que eres realmente? —Se de ti porque desde hace mucho las observo. —¿Cómo?—mencione y tomando a mi hija me aproxime hasta donde estaba el te

