Tal como lo tenía propuesto asi fue, al llegar la hora de salida de mi hija fui por ella a la escuela, en todo el trayecto de regreso a casa estaba más callada de lo normal, por ello quise empezar un tema de conversación para que de esa manera interactuáramos y asi quizás poder aprovechar para preguntar sobre esa duda que tenía. —Isa, ¿Cómo te fue hoy en la escuela? —Bien mami, como todos los días ¿y a ti? —Muy bien, no me puedo quejar, sabes, ayer olvidaste comer las galletas de jengibre que Hilary empaco para ti. —Mmm, no lo sabía, pero después del almuerzo las comeré. —No te preocupes, fue mi culpa, con todo lo ocurrido olvide mencionártelas ayer. Luego de eso me percataba que miraba por la ventanilla sin decir nada más, logrando con ello que con su actitud me siguiera preoc

