Mónica siente el corazón acelerado ante la inminente decisión que ha tomado, no se arrepiente pero no sabe lo que puede ocurrir en caso de que allí estén y ella vaya sola como pretende, decide pedirle ayuda a Diego pues finalmente desde la muerte de Benigno y después de su marido es él único en quien puede confiar, después de encontrarse y explicarle lo que van a hacer los dos saben que es muy peligroso lo que Mónica quiere hacer y en ese orden de ideas han decidido contactar con algún oficial de la policía a modo de precaución. -¿Estás segura de que ahí está tu marido? - inquiere Diego con cierto nerviosismo - yo no sé qué pensar. -Pero yo sí - responde borde - es mi marido de quien estamos hablando, y sé que Lorenzo antes de la casa en la que me llevó para abusar de mí, tenía está. Seg

