Ainoha Williams
— Mami!!— Oí el grito de mi hijo, solté una pequeña carcajada mientras lo veía correr hacia mí, lo tomé entre mis brazos.— Te extrañe demasiado mami— Aseguro.
— Yo también te extrañe ¿Cómo te portaste mi amor?— Le pregunté
— Bien, me porte muy bien — Aseguro.
Mire a la maestra quien sonreía y asentía con la cabeza.— Adiós maestra nos vemos mañana — Se despidió Autum
También me despedí de ella pero con la mano mientras bajaba a Autum, tomé su pequeña mano y ambos caminamos hacia mi camioneta — ¿Podemos ir al parque mami?— Preguntó Autum.
Lo pensé, normalmente nos vamos directo a casa pero ir al parque era algo que a él le encantaba ¿Por qué no ir un rato?
— Está bien, pero solo un rato — Aseguro, asentí, lo subí en su pequeño asiento, deje su lonchera y su morral aún lado y cerré la puerta y me subí al auto también — solo un rato luego nos vamos a casa, tomarás una ducha, harás tus actividades, a comer y a dormir — Lo miré por el espejo retrovisor lo ví asentí con una pequeña sonrisa.
Autum era un pequeño niño mimado.
Amaba a mi hijo, era todo lo que tenía, era mi motor, el me impulsaba día a día a ser mejor solo por el, quería ser una mejor mamá, una mejor persona y todo por el.
Coloqué música mientras manejaba hasta el parque, sonreí al oír a mí hijo cantar feliz él era un niño feliz.
Al llegar fui la primera en bajar del auto y luego lo ayude a él, caminamos hacia el parque apenas estuvo en el césped salió corriendo.
Autum tenía demasiada energía.
Tomé asiento en un banco frente a el para poder vigilarlo todo el tiempo, saqué mi teléfono y comencé a responder algunos correos para confirmar algunas citas para mañana mientras subía la mirada cada minuto para asegurarme que mi hijo siguiera en el mismo lugar, me encontré con Autum jugando con otro niño tranquilo.
— Es un niño muy lindo— me sobresalte al escuchar esa voz, mire a mi lado y ahí estaba un hombre, robusto, moreno y con la vista fija en mi hijo
— Gracias — Respondí con los nervios a flor de piel, no sabía porque pero me generaba desconfianza— ¿Tiene a su hijo aquí también?— Pregunté intentado actuar como si no sintiera desconfianza.
— me gustaría decir que es igualito a su padre pero debo admitir que es igual a ti— Dijo ignorando mi pregunta, fruncí el ceño ¿Que dijo?
Lo miré como si estuviera loco, hice el intento de levantarme pero el hombre me tomó por el brazo, me solté bruscamente de él, me había prometido hace mucho tiempo que no permitiría que nadie me volviera a tomar de esa manera— por favor no te vayas solo quería decirte que su padre quiere conocerlo está listo para estar en su vida
¿Que?
— ¿Quien es usted?— Pregunté
— Soy Liam vengo de parte de Matías — Matías... El maldito infeliz que me dejó frente a un hospital para que lo abortara?!
¿Ahora sí quiere conocer a su hijo?!
No!
El no tenía hijo!
Autum era solo mío!
— Lamento decirle que él no tiene ningún hijo, así que por favor le pido que se mantenga lo más alejado de nosotros — le pedí de forma amable intente irme una vez más sin embargo de nuevo por no impedir que me fuera
— te aseguro que no te lo estoy pidiendo, Matías necesita a Autum y lo tendrá tarde o temprano quieras o no
¿Matías necesita a Autum?
¿Que significa eso?!
¿Por que había enviado alguien amenazarme?
¿Y qué se supone que haría? Me llevarían un maldito juzgado en donde yo podría demostrar de forma tranquila que él jamás se interesó incluso podría demostrar que me llevó hasta una clínica para que me hicieran un aborto, aún tengo los mensajes aún tengo las llamadas en donde preguntaba si al fin me había realizado el aborto y si el problema ya estaba solucionado.
Para el mi hijo solo había sido un problema, para él mi hijo solo había sido un inconveniente ¿Ahora lo necesitaba?
— si vuelve a tocar me va a acercarse a mí le juro por Dios que llamaría la policía— dicho eso caminé directamente hacia mi hijo— Autum mi amor ven, mamá te va a comprar un helado — mi hijo animado caminó hacia mí cortando la distancia que había entre nosotros, tomó mi mano bien prácticamente corrida aquel parque con la mirada fija en aquel hombre que tenía la mirada fija en mi hijo, sentí como cada parte de mi mi piel se erizó, como cada parte de mi cuerpo temblaba ante su mirada y sobre todo ante la idea de que Matías quisiera quitarme a mi hijo
Matías no lo merecía.
¿Por qué necesitaba a Autum?
Mi hijo era un niño tan inocente tan puro había estado esforzándome todo este tiempo para mantener su inocencia para que no le faltara nada había sido tan difícil criar a un niño sola en un país totalmente diferente solo porque decidí tenerlo.
¿Por que debía permitir que él lo viera?
Mi hijo no lo necesitaba para eso me tenía a mí.
No, no permitiría que él lo viera.
Caminé con el corazón acelerado hacia una heladería y compré un helado de vainilla y luego caminamos hacia el auto volví a colocarlo en la silla manejé en automático hacia nuestro pequeño apartamento con el corazón en la garganta llena de miedo y de incertidumbre.
¿Por que ahora que todo estaba bien?
Tenía tantas ganas de llorar en este maldito momento.
Una vez que llegamos al apartamento me metí en el estacionamiento apagué el auto me bajé y luego bajé a mi hijo al igual que todas sus cosas
— Mami ¿Me comprarías otro helado?— Autum me sacó de mi modo automático coloqué toda mi atención en él estaba todo lleno de helado no pude evitar sonreír tomar un pequeño pañito húmedo y pasarla por todo su rostro para limpiarlo.
— Me parece que ya has comido mucho así que por hoy ya no hay más dulce— le aseguré mientras tomaba su mano y caminábamos hacia el ascensor, el ascensor no lleva hasta el piso 8 en donde estaba nuestro apartamento salimos del ascensor caminé hacia la puerta de mi apartamento la abrí y mi hijo solo corrío escaleras arriba.
Dejé todas sus cosas en la sala tomé mi teléfono y pedí algo a domicilio hoy no tenía ganas de cocinar solo quería estar con Autum
Camine hacia su habitación ahí estaba mi hijo quitándose la ropa— Te prepararé tu baño mientras reviso tus cuadernos, he pedido sushi para cenar
Oír un pequeño "wii" como que me hizo reír.
Me acerqué a él — Saber que mami te ama con su vida?— Le pregunte el asintió — Mami haría cualquier cosa para hacerte feliz pero sobre todo para que siempre puedas estar con ella
Autum parecía confundido pero me abrazó
— Yo también te amo mami como a nadie y nunca, nunca quiero separarme de ti — un nudo se instalo en mi garganta
— ¿Quisieras conocer a tu papá?— La pregunta salió de mis labios antes de darme cuenta.
Autum se alejó un poco de mí y frunció el ceño, mi pobre bebé se veía confundido
— No, no quiero, la maestra dice que tu eres una gran mamá porque me amas y tú haces ambos trabajos — no puedo evitar que una lágrima comenzara a rodar por mi mejilla sintiendo una mezcla de emociones.
El saber que mi hijo pensaba eso me hacía sentir feliz y me hacía saber que todo el trabajo de todos estos años había valido la pena, el saber que había dejado todo atrás solamente para tenerlo ahí había valido totalmente la pena.
Pero no debe olvidar que mi hijo solo tenía 4 años ¿Realmente debía negarle el derecho de conocer a su padre? Pero sinceramente me daba pánico como aquel hombre me había amenazado como me había dicho que Matías lo necesitaba la última vez que lo vi solo vi un hombre egoísta que pensaba encima ¿Por qué habría cambiado? Estaba segura que seguí haciendo el mismo hombre que me había dejado en aquella clínica.
Él no quería conocerlo, él lo necesitaba por alguna razón.
Mi bebé limpió mi mejilla— no llores mami yo te amo, te voy a llamar por los dos así como tú me amas por los dos— aquello hizo que mi corazón se encogiera respiré profundo y luego beso en su frente
— Vamos a bañarnos y pasar una tarde feliz — El asintió
Me levanté, caminé hacia el baño y preparé su bañera, le coloqué sus juguetes espuma con la intención de que disfrutará de su baño mientras la comida llegaba
Cuando la bañera estuvo lista caminé hacia él tomé su mano regresé al baño y lo senté, cuando oí el timbre supe que el delivery había llegado, dejé a Autum un momento en la bañera mientras yo bajaba las escaleras abre la puerta y para mi sorpresa había un hombre trajeado.
No pude evitar detallarlo, este se veía mucho más aterrador y atractivo al mismo tiempo que el hombre que me había emboscado en el parque.
Su piel era blanca cabello castaño ojos marrones muy claros tenía barba un traje n***o hecho a la medida— si lo mandó a Matías otra vez para amenazarme con quitarme a Autum dígale que se vaya el diablo y que voy a llamar a mi abogado!— exclamé, iba directamente a cerrar la puerta para el hombre colocó el pie evitando que la puerta lograra cerrarse por completo
— No, no no vengo por parte de Matías, al contrario vengo a ofrecerte mi ayuda— aquellas palabras llamaron mi atención, lo miré por un segundo, no sé si era sincero o solamente era parte de una estrategia — Soy maximiliano Sokolov — ¿Sokolov? Es hermano de Matías... ¿Debo confiar en él?— y vengo a ofrecerte mi ayuda para protegerte de mi hermano y de sus planes