Ver al chico bajarse del auto sin decir ni una sola palabra me dejó confundida, me había abandonado… —Damián— lo llame, con una mirada esté siguió con su camino dejándome en su auto. Confundida deje el auto sin antes mirar mi aspecto en su espejo… debía ser perfecta, dejarles en claro que Mac Muller era la mejor propuesta. —¿Mac?— oír la voz de aquella mujer me hizo suspirar más tranquila, era increíble como Damián me había dejado en aquel auto sin decir nada. —Tara— salude para acercarme a ella, con una sonrisa la mujer besó mi mejilla. —Es un gusto volver a verte— asegure. —Digo lo mismo… veo que Damián se adelantó— espetó al ver al chico entrar aquella propiedad inmensa, accedí con un gesto. —¿Ha descansado bien?— insistió. —Si, lo ha hecho… gracias po

