||Mac|| Al despertar tenía a Damián dormido abrazado de mi cintura, aquella escena parecía una quimera, con un suspiro lleve mis manos a sus cabellos rubios, verlo relajado fue único. —Sigue haciéndolo— murmuro para acomodarse mejor junto a mí sin soltar mi cintura, Aun nos encontráramos con ropa, sabía que al abrir la puerta no iba a poder mirar a Madison a los ojos por vergüenza. La noche había sido intensa y larga pero magnífica, él no era el primero en mi vida pero si algo significativo. —Damián— lo llame en una voz grave gracias a la mañana, con un suspiro hazlo su abrió los ojos con pesadez. —¿Dime?— preguntó con un tono ronco, tan ronco como para erizar mi cuerpo, en segundos me dejó hipnotizada; estaba empezando a apreciar aquellos ojos azules como el

