Lunes, 23, abril, 2029. Ha pasado una semana desde que Alonso regresó, una semana también desde que tuve sexo con ambos. Me echo hacia atrás en mi silla giratoria cansada de tanto trabajo, me siento frustrada y enojada, aunque Alonso hubiera regresado de su aventura eso no significaba que dejara de llegar un poco tarde a casa como siempre. Suspiro un poco y escucho sonar mi teléfono, lo tomo esperando que respondiera quien sea que me esté llamando, cierro los ojos para descansar la vista. — Almorcemos — dice enseguida Rio, abro mis ojos y me siento bien, literal había pasado una semana que no lo veía o lo escuchaba, no era porque me gustara aun sino porque las ganas siguen ahí. — En tu casa — confirmo y se ríe. — Que buena elección, aquí te veo — cuelgo y me levanto para salir y can

