Suspiro una vez en el auto con mi niña que dibuja en su tablet, la miro por un momento recordando a Rio y sí que son dos gotas de aguas, por un momento estaba nerviosa ya que uno de los dos podría darse cuenta pero tenía que lucir segura de mi misma pero no esperaba que Rio quisiera hablar conmigo después de que me dijera que me odia en aquel cuarto. — Mami, ese doctor ¿Quién era? — pregunta llamando mi atención, la miro y Diego empieza a conducir cuando Esmeralda entra a la camioneta. Trago saliva pensando en que decirle. — Un viejo conocido — respondo mirando la ventana, la miro por el rabillo y se vuelve a dibujar, suspiro. Después de media hora llegamos al parque en donde nos bajamos, me quito el saco del traje y se lo doy a Diego para que lo guarde mientras tomo en brazos a Rae y ca

