Eyleen Suelto un suspiro y me muevo mis piernas de un lado a otro, paso las manos por mi larga falda mientras muerdo mi labio inferior, nerviosa. No puedo evitar girar los ojos cuando empieza a reírse por mi colección de casas de madera; en mi defensa es arte ante mis ojos. Es extraño tenerlo en mi departamento. No he permitido que nadie ingrese a este lugar porque es como si invadieran mi espacio personal y me siento incomoda por muchos motivos que tienen que ver con el pasado. Su mirada examina mi habitación, hurga entre mis cosas y se detiene a observar detenidamente mis fotografías, curva una enorme sonrisa en sus labios y en expresión refleja la felicidad; temo que no me lo pone fácil porque al mostrar que con tan solo una foto mía puede llegar a ser feliz, mi corazón no puede resi

