Habían transcurrido ya varios meses desde que Carla había llegado y a pesar de los altibajos que hubo en un inicio, causados enteramente por mi culpa, se podía decir que las últimas semanas todo se había mantenido estable, hasta que por supuesto, yo hiciera algo que lo jodiera todo, creo que algo en mi interior me impedía mantener la calma o la compostura, siempre tendría la necesidad de arruinarlo todo y por supuesto, sería culpa de todos menos mía. Me había prohibido como fuera el desarrollar algún tipo de sentimiento hacia Carla y creía que todo estaba funcionando, pero no, era solo mentirme a mí mismo al decirlo. Antes de que se mudara yo ya tenía pensado lo que quería hacer, no quería que nada arruinara el enfoque que tenía, porque creía que lo único importante era lograr mi objetiv

