Este capítulo fue eliminado de la versión final, por lo que no está editado. —¡De nuevo mal! —pronunció Dante, luciendo como un ser oscuro y cruel. —Es que no puedo —alcanzó a decir antes de recibir un empujón que la impactó contra el suelo. Regina nunca imaginó que llegaría a conocer el sabor de la sangre, esa era una de esas cosas que tuvo que descubrir por culpa de los escabrosos caminos del destino. Su suplicio comenzó tan solo un par de días atrás, cuando salió sin permiso. Si hubiera sabido todo lo que iba a perder nunca habría abierto esa puerta. Su hermano mayor ya no estaba, ni siquiera sabía a dónde lo habían enviado. ¡Lo extrañaba tanto! Él era con quien jugaba en las tardes, su único compañero y su mejor amigo. Emi, como le decían de cariño, no había dormido en su cama desd

