Después del adrenalínico día en el parque de diversiones, Carly fue a dejar a las chicas a la mansión principal. Las niñas iban bastante felices con el avance de sus shipps, todo a escondidas de las dos mayores. —Bien, las llamaré mañana— les dijo la pelinegra despidiéndose. —Que tengas dulces sueños— le dijo Amanda. Carly les sonrió y se dirigió a su mansión, las chicas entraron a la casa. —Al fin llegan— les dijo Dilan junto a Kendall. —¿Cómo estuvo el paseo?— le preguntó el mayor a su hija. —Muy divertido— le sonrió Antonella—. ¿Qué hicieron ustedes?. —Nosotros recibimos la visita de André— les dijo Dilan—. Acaba de irse. —Y yo recién llegué de la oficina del señor Rynold— le dijo Kendall a su hija. Amanda miró hacia la sala viendo a Orión y Eirian junto a los abuelos del chico

