Eirian se despidió de Orión después del desayuno y se fue con su hermano hacia la oficina de su padre. El castaño estaba algo extrañado pues su novio no se notaba preocupado por el tema que se habló en la cena. Tal vez el asunto del bebé pasó a último plano. Irma llevó a los abuelos de Orión al jardín, a los ancianos les gustaba pasar el tiempo descansando bajo el sol y viendo como las mascotas de la casa jugaban entre ellos. —¿Te dijo algo Kendall cuándo regresó de estar con Eirian?— le preguntó el castaño a su amigo. Ambos se encontraban en otra parte del jardín, cerca de una pileta. —Nada, anoche me quedé dormido esperándolo. Y hoy en la mañana me dijo que acompañaría a Eirian a su reunión como guardaespaldas. Pero nada más. Orión asintió mientras pensaba en algo. —Debo tener muc

