Eros estaba en otra de las habitaciones preparándose para lo que hoy sería su gran día, se casaba con la mujer de su vida, la única con la que era feliz porque lo había elegido por sobre todas las cosas, a pesar de toda la carga que llevaba encima, el poder y que su vida sería de dominio público. La noche anterior en el momento que habían hecho el amor había sido especial, él no podía compararlo con las demas ocasiones que habían conectado, esa fue mágica. - ¿estás listo hermano? - preguntó Néstor entrando en la habitación Desde que se dió cuenta que quería a Ida y a su hijo en su vida, habia cambiado, cortó su cabello que estaba un poco largo y parecía haber madurado al fin. Pero aquello no era suficiente para Ida, ella en verdad estaba ofendida. - si. Como nunca lo he estado en toda

