Punto de vista HELENA La boda Helena nunca había soñado con una boda. No con vestidos imposibles ni promesas grandilocuentes. Lo que había deseado —sin saber nombrarlo— era llegar a un lugar donde no tuviera que protegerse mientras decía sí. Y allí estaba. El jardín era sencillo. Verde limpio, luz de tarde, sillas blancas sin ostentación. No había exceso de flores ni discursos preparados. Solo personas que habían elegido quedarse. Helena avanzó despacio. No porque dudara, sino porque quería sentir cada paso. El murmullo se apagó a su alrededor, pero ella apenas lo notó. Gaspar estaba frente a ella. No rígido. No solemne. Presente. Cuando sus miradas se cruzaron, Helena entendió algo con una claridad casi física: no estaba cruzando hacia un altar, estaba volviendo a casa. Record
Escanee el código QR para descargar y leer innumerables historias gratis y libros actualizados a diario


