Tres semanas. Sariel y Vlad ya llevaban tres semanas en el palacio de Waryon, y ya se estaban empezando a desesperar, sobre todo Sariel, que pensaba en cómo estarían Marco y Kailus, sin nadie quien les diese de comer en sus celdas. Esas tres semanas habían sido suficientes para que Waryon cayera ante los encantos de Sariel, estaba más que hipnotizado, así que Sariel decidió que ese día daría el golpe. Le preguntaría de una vez por todas si él tuvo algo que ver con lo que está pasando en la Tierra, aunque claro, no se lo preguntaría así tan directamente. Esa noche tendrían una cena muy, muy privada. Ya no sería en el salón en donde siempre solían cenar en compañía de Vlad. Esta vez sería en los aposentos del rey. Y no es que él haya sugerido tal cosa. Fue la misma Sariel la que le propu

