Narrador. Tres largos días habían pasado y todos estaban ansiosos, Dimitri porque Jocasta no daba señales de vida y Blader porque su reina no despertaba a pesar de que su rostro pasó a ser el de una joven de unos veinticinco años. Dimitri daba vueltas de un lado a otro desesperado y sin saber qué hacer dónde buscar, temía a qué algo le pudiera suceder a su madre más, sin embargo, tenía claro que ella podía defenderse ahora que es loba. —Mi Alpha debes aprender a darle espacio a tu mamá, ya Demon no está, déjala ser feliz — le sugirió Emma abrazándolo por la espalda, dejando varios besos en ella, él acarició sus brazos y se dejó llevar por los mimos. —Siempre tienes la razón; estoy de acuerdo de que debo preocuparme menos, vamos a nadar a la piscina— propuso a medida que se volteaba par

