Narrador. Noa estaba sonriendo mientras se disponía a prepararle el almuerzo a su mujer, pero soltó todo en cuanto sintió una extraña sensación. —Elius— dijo a la vez que se tocaba los labios. Se quitó el delantal y salió de la cocina esperando que no sea cierto su pensar, pues no había alertado sus sentidos. Elius se quedó observando con detenimiento a Anabel quien retrocedía a medida que él se acercaba a ella, ese beso de esa mujer de cierta manera le agrado y verla allí respondió esa pregunta que se hizo en el momento que sintió la sensación de tener varios orgasmos y eso significa que su hermano al fin dejó de ser tan puritano. Entre ellos existe una conexión un tanto extraña que ni siquiera sus padres encontraron la razón para que sus únicos hijos gemelos, tuvieran una conexión tan

