Capítulo Once. 26 de septiembre, 2017. —¿Quieres que consiga algo para ti? — preguntó Lena, mientras se levantaba de nuestra mesa en la cafetería de la universidad, para buscar algo y llenar su estómago. Presentar un cuestionario sorpresa a las siete y media de la mañana no daba mucho tiempo para obtener un desayuno, pero por suerte teníamos unos veinte minutos antes de correr a la siguiente clase y los usaríamos para comer algo ligero. —¿Sándwich de pavo y un cappuccino de caramelo? —adivinó Naya por mí, antes de que siquiera pudiera decir mi orden en voz alta, conocedora de mi orden habitual de desayuno. —Y un muffin de zanahoria —añadí, necesitando algo de dulce en mi sistema. Saqué el dinero de mi billetera para cubrir mi orden y Lena se fue en busca de nuestra comida. —¿Cómo es

