Me impresioné cuando observé nuestra foto del beso en una revista de farándula, al parecer mi mentira de que había reporteros, resultó ser una realidad, leí los encabezados y me sentí afortunado de que todo estuviera saliendo bien sin necesidad de presionar. Mi madre y Marianne se vieron encantadas con la foto, y volvieron con los planes ficticios de una boda, pero sobre todo habían dejado de tener dudas. Esperaba que la noticia llegara pronto a oídos de Bellini y ¿Por qué no? También de Elena, de nuevo podía sentir que me podía quitar su sombra, y eso me traía tranquilidad. Y así como habían llegado las dudas de terminar el contrato, así mismo se fueron… o eso era lo que yo pensaba, ahora lo único que me quedaba era poder controlar lo que sea que estuviera sintiendo por ella,

