- Tu empresa es, literalmente, mía. Por así decirlo. - En ese caso, y con más razón, no le veo el caso a que YO me encargue de ella… - Porque yo quiero que los Calima sigan al frente de ella —Sophie levantó una ceja— Es tu legado al igual que éste edificio y sus filiales son el mío. No quiero que pierdas el legado que a toda tu familia le costó tanto trabajo levantar. - Suenas igual que mi padre… - ¡Porque tenía, y aún tiene la razón! —Se sentó a su lado y sostuvo sus manos entre las suyas— ¿Por qué te molesta tu herencia? Al final, tú serás la última Calima, al igual que yo seré el último De la Vega, a cargo de la empresa. - ¿A qué te refieres? - Nuestra relación es estéril, yo no puedo darte los hijos para heredar nuestros emporios —Soltó sus manos y se levantó— Por ese lado, podrí

