NAILEA El día siguiente en la oficina estuve escondiéndome todo el tiempo de Charles, no quería verlo y mucho menos hablar con el. Me había mentido sobre su verdadero nombre y aún no entendía por qué. Charles me llamo varias veces al celular ese día e incluso me dejó mensajes pero yo no le respondí. También se apareció por mi oficina pero me encargué muy bien de decirle a mi secretaria que por ningún motivo lo dejara pasar, que le dijera que no estaba o estaba en el baño. Por la noche Charles llegó a la casa, tocó y tocó para que le abriera que yo no le respondí. Quizás lo estaba torturando con todo esto pero se lo merecía. Los siguientes días era lo mismo, Charles venía a mi casa una y otra vez y me tocaba la puerta. Me buscaba en la oficina y me llamaba por teléfono. Me había desapare

