bc

Mi oscura obsesión con Vladimir Petrov

book_age18+
6
SEGUIR
1K
LEER
oscuro
prohibido
love-triangle
familia
mafia
drama
pelea
ciudad
Oficina/lugar de trabajo
friends with benefits
like
intro-logo
Descripción

Lena Voguel jamás imaginó que una sola mirada sería suficiente para destruir su vida por completo.Todo comenzó el día en que Vladimir Petrov llegó a su casa en Alemania para cerrar un negocio con su padre. Frío. Elegante. Peligrosamente perfecto. Desde el instante en que aquellos intensos ojos azules se posaron sobre ella, Lena cayó en una obsesión tan profunda que abandonó su país, su familia y todo lo que conocía para seguirlo hasta Rusia.Pero amar a un hombre como Vladimir Petrov tiene un precio.Porque Vladimir no pertenece a nadie.Mucho menos a una mujer como ella.Convertida en su amante secreta, Lena acepta vivir escondida entre promesas vacías, noches apasionadas y migajas de amor, aferrándose desesperadamente a la esperanza de que algún día él la escogerá por encima de todos.Hasta que descubre la verdad.Vladimir jamás pensó convertirla en su esposa.Ese lugar ya tiene dueña.Destrozada y humillada, Lena decide escapar junto a Zeith, el pequeño hijo que procrearon en secreto. Lo que nunca imaginó fue que, justo cuando su obsesión por Vladimir comenzaba a romperse, sería él quien terminaría obsesionándose con ella.Y Vladimir Petrov jamás deja escapar lo que considera suyo.

chap-preview
Vista previa gratis
Prelúdio
Jamás debí convertir a Vladimir Petrov en mi obsesión… pero ya era demasiado tarde para salvarme de él. El bosque estaba cubierto por nieve. Todo era silencio. Uno pesado. Sofocante. Tan frío que dolía respirar. Mis botas se hundían lentamente sobre la nieve mientras observaba la vieja cabaña frente a mí. A lo lejos podían verse las luces de Moscú iluminando la oscuridad junto a las enormes siluetas de sus monumentos. Aquella ciudad siempre me había parecido intimidante… fría… cruel. Exactamente igual que él. Vladimir Petrov. Incluso después de todo el daño que me había hecho, seguía odiando el hecho de que su nombre todavía pudiera destruirme de esa manera. Mis dedos temblaron levemente. No sabía si era por el frío… o por los recuerdos. Porque esa cabaña no era solo una cabaña. Era el lugar donde me había enamorado perdidamente de él. Donde me obsesioné hasta perderme completamente. Donde permití que me destruyera una y otra vez mientras yo seguía regresando como una estúpida adicta a su amor. Cerré los ojos apenas un instante y bastó para que todos los recuerdos me golpearan de nuevo. Recordé la primera vez que vi a Vladimir Petrov. Él había ido a nuestra casa en Alemania para cerrar un importante contrato con mi padre. Yo apenas había bajado las escaleras cuando lo vi de pie en la enorme sala vestido completamente de n***o. Elegante. Intimidante. Perfecto. Y entonces levantó la mirada hacia mí. Esos ojos azules… Dios. Jamás había visto unos ojos así. Fríos y hermosos al mismo tiempo. Sentí algo extraño atravesarme el pecho en aquel instante. Algo tan fuerte que casi podía jurar que me enamoré de él en ese mismo momento. Amor a primera vista. Patético. Porque desde entonces mi vida dejó de pertenecerme. Comencé a pensar en él día y noche. A buscar información sobre él. A obsesionarme lentamente con cada detalle relacionado con Vladimir Petrov. Y cuando él volvió a buscar a mi padre semanas después… ya era demasiado tarde para mí. Caí completamente. Me enamoré de un hombre peligroso sabiendo perfectamente que terminaría destruida. Y aun así no me importó. Porque cuando Vladimir me miraba, sentía que el mundo entero desaparecía. Abandoné Alemania. Abandoné mi hogar. Mi familia. Mi vida entera. Todo por seguirlo hasta Rusia. Todo por estar cerca de él aunque fuera un poco. Y lo peor… Lo peor es que sabía exactamente en qué tipo de hombre se convertiría para mí. Sabía que Vladimir Petrov jamás sería alguien capaz de amar de verdad. Sabía que hombres como él no pertenecían a mujeres como yo. Pero aun así le entregué el corazón completo. Y ahora estaba pagando las consecuencias de mi propia estupidez. Porque nadie me obligó a amarlo. Nadie me obligó a arrastrarme emocionalmente por un hombre que desde el principio me dejó claro que jamás sería su prioridad. Yo sola me busqué aquello. Yo sola me destruí. Mis ojos comenzaron a arder mientras observaba la cabaña. Cuántas veces fui feliz allí… Cuántas veces creí sus mentiras. Las noches frente a la chimenea mientras Vladimir me sentaba sobre sus piernas y me hacía creer que en el mundo solo existíamos él y yo. Sus manos recorriendo mi cuerpo lentamente mientras me susurraba palabras que todavía seguían persiguiéndome incluso dormida. Sus besos. Sus caricias. Su voz grave diciéndome que yo le pertenecía. Y fue allí… En aquella misma cabaña… Donde concebimos a Zeith. Mi pequeño niño. El único ser bueno que Vladimir Petrov dejó en mi vida. Apreté los ojos con fuerza intentando contener el dolor que me aplastaba el pecho. Porque incluso cuando supe que estaba embarazada, una parte de mí creyó ingenuamente que eso cambiaría algo. Que tal vez Vladimir finalmente me escogería. Que quizá podría convertirme en algo más que su amante secreta. Pero fui una idiota. Solo una idiota obsesionada con un hombre incapaz de amar. Abrí los ojos rápidamente antes de derrumbarme ahí mismo. No. Ya no más. Había ido hasta ese lugar para terminar con aquella absurda obsesión de una vez por todas. Aunque todavía lo amara. Aunque todavía sintiera que el corazón me dolía cada vez que pensaba en él. Empujé la puerta lentamente. El aroma a madera, tabaco y ron invadió mis sentidos de inmediato, haciendo que el pecho me ardiera. Y entonces lo vi. Vladimir estaba sentado frente a la chimenea con una copa de ron entre sus manos. Tan elegante. Tan impecable. Tan condenadamente hermoso que dolía mirarlo. Levantó lentamente la vista hacia mí y sentí exactamente lo mismo que siempre sentía cuando esos ojos azules se posaban sobre mí. Debilidad. Mi corazón dio un maldito vuelco. Por un instante casi olvidé por qué había ido allí. Casi. Vladimir sonrió apenas de lado mientras se levantaba lentamente del sofá. —Lena… Dios. Esa voz. Esa maldita voz había sido mi perdición desde el principio. Comenzó a acercarse a mí con total tranquilidad, como si supiera perfectamente el efecto que tenía sobre mi cuerpo… sobre mi mente… sobre mi vida entera. Pero retrocedí inmediatamente. —No te atrevas a tocarme. Él frunció el ceño al instante. —¿Y ahora qué te pasa? Una risa amarga escapó de mis labios. Saqué el periódico arrugado que llevaba conmigo y prácticamente se lo lancé encima. —¿Qué qué me pasa? ¿De verdad eres tan cínico como para preguntarlo? Vladimir tomó el periódico sin la menor prisa. La noticia de su compromiso con Ranova ocupaba toda la portada. “La futura señora Petrov.” Sentí un dolor insoportable al leerlo nuevamente. Porque ese lugar debía haber sido mío. Porque él me lo había prometido. Porque fui tan estúpidamente enamorada que llegué a creer que un hombre como Vladimir Petrov realmente escogería a alguien como yo. Las lágrimas comenzaron a bajar por mis mejillas. —Me mentiste todo este tiempo… —mi voz se quebró horriblemente—. Me llenaste de ilusiones que jamás pensabas cumplir. Dijiste que romperías tu compromiso… dijiste que te casarías conmigo. Vladimir apenas observó el periódico antes de dejarlo sobre la mesa como si nada. Como si yo no estuviera rompiéndome frente a él. Luego dio un tranquilo sorbo a su copa de ron. Y eso terminó de destruirme. —¿Es por eso? —preguntó con absoluta indiferencia. Lo miré sintiendo que el corazón literalmente se me hacía pedazos. —Lena… sabes perfectamente que debo casarme con Ranova. Siempre lo has sabido. Cada palabra me cortaba por dentro. —Creí que entendías tu lugar. Mi respiración se volvió inestable. Vladimir se acercó lentamente hasta quedar frente a mí. Demasiado cerca. Como siempre. —Ranova será mi esposa frente al mundo… y tú permanecerás aquí. Sus dedos rozaron apenas mi mandíbula. —Conmigo. Cerré los ojos un segundo porque odiaba que incluso después de todo mi cuerpo siguiera reaccionando a él. —Como mi amante. Sentí náuseas. Dolor. Humillación. Y aun así… seguía amándolo. Eso era lo más patético de todo. —Sabes perfectamente que no eres digna de convertirte en la señora Petrov —continuó con frialdad—. Solo eres la hija de un hombre al que ayudé por compasión cuando apoyé su ridículo proyecto. Cada palabra destruía algo dentro de mí. —En cambio Ranova sí está a mi altura. El gran Vladimir Petrov no se convertirá en una burla por culpa de una mujer como tú. El silencio que siguió fue insoportable. Sentía el pecho tan apretado que apenas podía respirar. Pero esta vez no iba a quedarme callada. No iba a seguir aceptando migajas solo porque estaba obsesionada con él. Limpié mis lágrimas rápidamente mientras lo miraba directo a los ojos. —Ya lo sé… —susurré con la voz rota—. Pero cambié de opinión. Vladimir me observó en silencio. —Ya no quiero tus sobras. Ya no quiero seguir escondida en esta cabaña mientras Ranova recibe todo lo que tú me prometiste. Vi algo oscurecerse en su mirada. Por primera vez en toda la noche parecía realmente molesto. —Se acabó, Vladimir. Mi voz tembló horriblemente. Porque decirlo dolía más de lo que imaginaba. —Esta vez se acabó. Tomé aire con dificultad antes de decir aquello que sabía que lo haría enfurecer. —Me iré lejos con Zeith… y jamás volverás a vernos. Y entonces ocurrió. El silencio. Uno peligroso. Pesado. La expresión de Vladimir cambió por completo. Sus ojos se volvieron oscuros. Violentos. Poseídos. Pero ya no quería verlo. Ya no quería seguir siendo débil por él. Me di la vuelta rápidamente intentando llegar a la puerta. Y justo cuando estaba a punto de salir… Sentí un fuerte golpe en la cabeza. Todo comenzó a dar vueltas. Mis piernas fallaron inmediatamente. Lo último que vi antes de que todo se volviera oscuridad… fue la silueta de Vladimir acercándose hacia mí.

editor-pick
Dreame - Selecciones del Editor

bc

Unscentable

read
1.9M
bc

He's an Alpha: She doesn't Care

read
752.3K
bc

Claimed by the Biker Giant

read
1.8M
bc

Holiday Hockey Tale: The Icebreaker's Impasse

read
985.1K
bc

A Warrior's Second Chance

read
363.1K
bc

Not just, the Beta

read
350.0K
bc

The Broken Wolf

read
1.1M

Escanee para descargar la aplicación

download_iosApp Store
google icon
Google Play
Facebook