Entonces me di cuenta, no solo era yo la que no quería esto para mí, había muchos jóvenes que no querían estar con sus padres —¿Kannst du sagen, was hier los ist? — un pequeño niño se acercó a nosotros, no sabia muy bien que decía, pero parecía enojado —tranquilo Adler, no estamos haciendo nada malo, puedes hablar español, la chica mexicana no entiende alemán— con que hablaba alemán, creí que solo estaba molesto por algo —uy que alivio, me gusta el españolo— dice sonriendo y me parece muy gracioso escucharlo —Adler Schwarz— me dice extendiendo su pequeña mano —Valentina V…— pero me interrumpe —si si, sé quién eres, no deberían estar todos juntos, Choi está vigilando la cocina y mi hermana Elba está rondando por ahí, esperando la señal, tratando de pasar inadvertida— el pequeño Adler camina

