5 años después Corro hasta el ascensor principal del hospital, hoy es el día, hoy tiene que ser el día, las puertas se abren y la gente comienza a salir, entro quedándome sola, estoy muy nerviosa por lo que pueda llegar a pasar, las puertas se abren en el piso 6 del hospital de neurología donde trabajamos papá y yo desde que volvió a vivir conmigo, fue un proceso complicado y difícil volver a adaptarse a vivir en esta ciudad, ya que la mayoría del tiempo que estuvo lejos estuvo viajando y viviendo en muchas partes del mundo. —Buenos días— me dice una de las enfermeras —buenos días— le digo con una media sonrisa —la cita es hoy a las…— la interrumpo —se a que hora debo presentarme, muchas gracias— asiente con la cabeza y sigo caminando hacia la oficina de papá, llego ante una puerta de c

