Reginald se había casado con una mujer muy joven, el Barón Reginald de Ziend le llevaba 20 años, pero Rosela parecía se mucho más lista y madura que el Barón de Ziend. Después de casados Rosela le pidió a su marido el Barón de Ziend cambiar muchas cosas en la casa, en especial que en ese lugar habían estado otras mujeres. Reginald, nuestro hijo no va a crecer en medio de sucios recuerdos de otras mujeres y por eso quiero que saques de aquí todo lo que te trae recuerdos de tus viejas aventuras y costumbres... Ahora eres todo mío y solo te compartiré con nuestro hijo... ¡Como usted lo ordene señora! ¿Te burlas o hablas en serio Reginald ? Jajaja; ¡me encanta verte mandona! Y e especial que digas con esa boquita que soy todo tuyo... ¡Eso me encanta y me enciende! Pues después que o

