No se definir exactamente lo que siento en este momento, escuchar el relato de todo lo que le sucedió me da náuseas, me causa coraje y tristeza, pienso en mi hija y me lleno de ira, lo que debió sufrir la pobre al presenciar lo sucedido. Ahora comprendo su negativa a que la tocara, ahora comprendo esa noche que la conocí y su visible molestia cuando le tome de la muñeca; todo para ella es amenaza, y sin embargo yo siento el deseo intenso por protegerla, abrazarla y darle al menos un poco de protección o consuelo. Rompe en llanto, un llanto calmado pero que me desgarra, y yo la abrazo y le hago saber que todo estará bien, que yo no pretendo lastimarla y con la vida la defenderé si es necesario. —Llora hermosa, llora todo lo que necesites llorar, golpéame, muérdeme o haz lo que necesites

