-¡No!-grito lanzándome una maldición.-De ahora en adelante pasaras la eternidad en este lugar hasta que alguien más ocupe tu lugar-termino de decir y su cuerpo se disolvió en el aire.
“ya no podrá lastimar a nadie”, pensé. La flauta era la que le daba el poder. Salí de la cueva y fui a buscar a Jazmín quien estaba siendo acorralada por Kurupi.
-No me hagas nada, porfavor-le suplico de rodillas.
Me coloque entre ellos para protegerla. Le ordene que se alejara y afortunadamente me obedeció.
-Tajy, ¿tu cuerpo?-observo mi cuerpo se pies a cabeza.
-Así es, ya no estoy viva.
-¿Qué paso con Diego?
-Tau acabo con el…
Capítulo 11
-Esto no puede ser así, tal vez si vamos con una especialista de las artes ocultas, puedas…
-Ya no hay nada que hacer.
-¿Qué hay de tus padres?, ¿Qué les dirás?
-No puedo irme de aquí, Tau me lanzo una maldición.
-Tal vez no tuvo efecto.
Trate de atravesar el maizal, pero algo me lo impidió. Una especie de campo de fuerza cubría el campo impidiéndome el paso.
Jazmín trato de pasar y ella lo logro sin problemas.
-Como lo siento Tajy, quisiera haber podido ayudarte.
-No te preocupes, de cualquier forma este es mi hogar y estos seres son mi familia, creo…
-Pero no puedes quedarte aquí, piensa en tu vida, no puedes.
-Mírame-dije con los ojos cubiertos de lágrimas.-soy un fantasma, un alma en pena que fue condenada a vagar por toda la eternidad.
-Pero…
-Despídete de mis padres por mí, por favor.
-Pero…
-Ya deberías irte, no me gustan las despedidas…
-Tajy…-me dio un fuerte abrazo y se marchó del lugar.
Suspire resignada y camine hacia mis queridos hijos
-Supongo que esto es todo…yo de verdad soy su madre…
Los monstruos me miraban en silencio a medida que les hablaba. Me senté cerca del manantial y me asome para ver el agua. De repente una ráfaga de aire me rodeo y una voz familiar pronuncio mi nombre.
-Ta-Tajy, ¿me extrañaste?
-¿Diego?-me di la vuelta, y ahí estaba el, mirándome con su típica sonrisa de niño.-Pero, ¿Cómo es posible que estés bien?
-Escucha, estoy aquí para liberarte de la maldición, yo tomare tu lugar.
-Diego…no puedo dejarte hacer eso.
-Quiero hacerlo, no puedo quedarme mucho tiempo en mi forma física, pero, si ato mi alma a este lugar podre quedarme para evitar que el espíritu del mal vuelva a sacrificar a otra mujer.
-¿El aún está vivo?
-Él es un espíritu Tajy, no puede morir. Solo se desvanece un tiempo para volver a regenerar su energía, el volverá.
-¿Qué podemos hacer?
-Por ahora, yo te libero-dijo poniendo su mano en mi frente.-¡En el nombre de Tupa, te libero de la maldición del mal!
Un rayo de luz cayó sobre mi rodeando mi cuerpo haciéndome desvanecer poco a poco.
-Adiós Tajy, talvez nos volvamos a ver en otra vida.
-Diego…ven conmigo-suplique tomando su mano.
-No puedo, debo evitar que Tau siga haciendo de las suyas.
Lo abrase fuertemente y lo bese hasta desvanecerme completamente.
Cien años después
En medio de la oscuridad de un cuarto, una mujer dio a luz a su hija. A la siguiente mujer destinada a morir en los brazos de Tau.