Otro golpe en mi pecho me hizo dar un pequeño paso hacia atras, ya era el tercero que recibia, pero no eran fuertes asi que los aguantaba. -¿Terminaste?.- pregunté. -Eres un imbecil Williams!.- gritó Tomas.- Como te vas a casar sin decirme nada! Te odio!. Otro golpe que dolió, me hizo jaquear, pero antes de que pueda emitir palabras, Tomas me abrazó. Hacia una hora mas o menos que habia llegado a su casa, habia tocado el timbre, pero nadie salia atender, asi que me la pasé unos minutos sentado en su patio hasta que se levantó para ir a la Universidad. Cuando me vió me abrazó, me hizo entrar y me ayudó a meter todo el equipaje dentro, incluyendo el de Augustin. Luego me habia visto el anillo, yo no le oculte la verdad y asi fue como comencé a recibir golpes. -Siento no avisarte.- le

