37.

1302 Palabras

―Tardaste tanto… pero ya estás aquí… te amo. Marianne lo abraza con toda su fuerza y se besan. ―Parece que llegas de la guerra –espera que le cuente lo que ha pasado, pero Greg se mantiene callado, y no quiere hablar de eso. A Marianne no le extraña su actitud, ha aprendido a aceptarlo con todas sus excentricidades. Greg se recuesta, junto a ella, y cierra los ojos, le resulta difícil dejar de recordar lo que ha pasado ese momento: El demonio fue solo una excusa para que lo llevaran a la presencia de Malwil. ―¿Quién te liberó? ―le preguntó a ella. ―Acaso importa Greg la observaba, estaba igual que la última vez que la ha visto. Malwil, iba recorriendo todo su cuerpo, lo hacía al ritmo que a él le enloquecía. Ella pasaba su larga lengua por su cuello y le susurraba al oído. ―Este

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR