Gomes ha tenido el mejor de los sueños, y ahora desayuna con muñequita. Le ha preparado empanadas fritas, y se alista para ir a la comisaría. Al entrar a la comisaría, es recibido con saludos, alguien le ofrece una taza de café y churros. Antes de poder llevarse el churro a la boca, es llamado por su superior. ―Gomes, despídase de la patrulla, desde hoy se encargará de los casos de homicidio. ―Muchas gracias mi sub. ―Se lo merece, al salir cierre con cuidado, que hoy desperté con una jaqueca de esas. …. Huerta está de mal humor, con eso de que su mamaíta se pone a secretear con el engendro, hace que se sienta que le hacen a un lado. ―No hice nada para que desconfiaran de mí. Se interna en los clubes de desnudistas. Quiere relajarse, porque también tienen sus necesidades de hombre.

