Mía. Estaba claro que Alek llevaba mucho más tiempo enamorado de mi de lo que yo pensaba y no tenía palabras,no sabía que responder. —No sé que decirte... —Soló quiero que sepas que lo lamento y... —Yo soy la que lo lamenta mucho,oh Dios! Estoy avergonzada por haberte tratado mal Alek—lo interrumpo intentando alejarme pero sus manos me lo impidieron. —Hey tranquila—me consuela—entiendo muy bien que hayas sentido celos,no dejaré que otra mujer intenté algo. —No creo que sea posible evitar eso—lo dudaba demasiado. —Lo es para mí porque sólo tengo ojos para alguien y esa eres tú—me confirma soltando mis manos y acunar mi rostro. Entre sus suaves caricias en mis mejillas,la vergüenza se evaporó y tomando la atrevida iniciativa uni mis labios con los suyos en un beso profundo que me

