Mia. Había perdido el aliento cuando se acercó a mi con esa mirada tan profunda e imponencia,nunca lo habia visto tan alto y no me había sentido así de nerviosa desde mi primer beso en secundaria. —Alek...deber... —shh...—me silencio poniendo su dedo índice sobre mis labios. —Déjame disfrutar de verte así mi hermosa polisona—dijo sonriéndome de una manera que todo dentro de mi se aceleró,me había llamado de nuevo su polisona y lo único que separaba nuestras bocas era su dedo en medio. —No debes estar aquí—susurre conteniendo el aliento. —No pero no quise esperar hasta esa noche para verte con este vestido puesto—pronunció quitando su dedo de mis labios y comenzó una caricia sutil con su pulgar por ellos en un delineó que me hizo cerrar los ojos. Luego esa caricia fue remplazad

