Repetición

1770 Palabras
Otonashi-san no regresó al salón de clases después de esto—tal vez se fue a casa. Quinta lección, matemáticas. No puedo entender la fórmula inmediatamente, aunque probablemente ya he oído de ella un trillón de veces, y en lugar de eso, observo todo el tiempo a Mogi-san. ¿En verdad la abandonaré? ¿De verdad me desprenderé estos sentimientos por ella voluntariamente? No, eso no es posible. No importa lo que haya pensado el “yo” del pasado. El “yo” actual no renunciará a Mogi-san, eso es todo lo que importa. La quinta lección acaba. Luego de eso me dirijo de inmediato hacia Mogi-san. Ella se da cuenta y me mira con sus grandes ojos. Mi cuerpo se pone tenso como una piedra sólo por esto. Mi corazón pierde su ritmo habitual, sólo con mirarla. Eso muestra lo especial que es para mí lo que le voy a decir. Una acción que seguramente no realizaría en mi vida cotidiana. Pero no puedo evitarlo. No puedo pensar en otra forma de mantener mis recuerdos. No puedo pensar en otra forme además de declararme a Mogi-san. - … Mogi-san -. Supongo que estoy poniendo un rostro bastante extraño en este momento. Mogi-san me mira con curiosidad e inclina su cabeza. - Este… hay algo que quisiera— 「Por favor, espera hasta mañana」. - —Ah. Una imagen atraviesa mi mente. Una voz comienza a reproducirse arbitrariamente. Es una sensación tan clara y brillante, lastima como si un cristal se enterrase en mis ojos, mis oídos y mi cerebro. Mi pecho late agresivamente, como si fuese golpeado por un martillo. N-No— No quiero recordar. Aunque no quiera recordar, aunque quería considerar que no había sucedido incontables veces, no desaparece. Aunque puedo olvidar cualquier otro recuerdo importante, este, en particular, no lo puedo olvidar. Sí, así es— Hace mucho tiempo—ya me había declarado a Mogi- san. - … ¿Qué ocurre? - … Lo siento, no es nada. Puse un poco de distancia entre Mogi-san y yo. Ella levanta una ceja suspicazmente, pero no me pregunta nada más. Regreso a mi asiento y dejo que mi parte superior caiga y quede postrada en el escritorio. - … Ya veo. Ahora que lo pienso es obvio. Después de todo, he repetido este día más de 20.000 días. Me confieso a Mogi-san. Pero lo olvido. Así que me confieso de nuevo. Pero lo vuelvo a olvidar. Con el fin de resistirme al “Salón Rechazador”, he hecho esta declaración, que ni siquiera quería hacer, una y otras vez, y lo olvidaba así sin más. Y cada vez recibía la respuesta que menos quería oír. Siempre es la misma. Decididamente es siempre la misma respuesta. Bueno, no hay forma de que fuese a cambiar, Mogi-san no puede mantener sus recuerdos, y por lo tanto su respuesta tampoco puede cambiar. Esa respuesta— - Por favor, espera hasta mañana. Realmente cruel. Eso sí—ese mañana nunca llegará. Obtener una determinación incomparable, armándome de valor que originalmente no sería capaz de tener, llevando mis nervios al límite—y aún así, estas honestas palabras mías desaparecieron completamente como si nunca hubiesen sucedido. Y luego, tal como ahora, tenía que verla a ella, quien había perdido esos recuerdos de mi declaración incontables veces, otra vez. Ya veo. No se convierten en vacío. Para comenzar, no ha habido nada. Desde el inicio que no hay nada en este mundo. No hay valor en un mundo donde todo lo que ocurre se convierte en vacío. Igualmente no hay valor en las cosas bellas, en las cosas feas, en cosas preciadas, cosas gastadas, cosas amadas, o en cosas odiadas. Por esa razón no hay nada, sólo vacuidad. La esquiva vacuidad llamada “Salón Rechazador”. Tengo nauseas. Estoy siendo forzado a respirar en un ambiente así. Aunque siento el impulso de vaciar de aire mis pulmones, no puedo, ya que no sería capaz de continuar viviendo aquí. No puedo vivir sin respirar. Pero si continúo respirando vacuidad, entonces mi cuerpo también quedará vacío. Me volveré tan hueco como una esponja. O—¿hace tiempo que ya es demasiado tarde para mí y ya estoy vacío? - ¿Qué ocurre, Kazu-kun? ¿Te sientes mal? Cuando escucho una voz familiar, levanto mi rostro lentamente mientras sigo tirado sobre el escritorio. Kokone está de pie frente a mí, frunciendo el ceño. - Eso me recuerda, tuviste sangrado nasal durante educación física, ¿cierto? Esto podría ser causado por eso también, ¿sabes? Si no te sientes bien, ¿quieres que vayamos a la enfermería? - No hay necesidad de preocuparse por él, Kiri. Apuesto a que el origen es el regazo en el que durmió más que su sangrado nasal. -, dice Daiya, quien está de pie a mi lado sin que me diese cuenta. - ¿Regazo…?... ¡Ah! ¡Ya veo! ¡Así que eso es! Vaaaya, sólo es mal de amor… Luego sonríe y me da una palmada en los hombros, alentándome. - ¡Pillín! ¡Pilluelo! ¿No es un poco atrevido, considerando que se trata de ti? Por favor, no hagas cosas maduras como el amoooor. - Dominado por una seducción tan simple—qué ridículo. ¡N-No! Siempre me ha gust— Me detengo a media oración. Ese fue un error verbal en varios sentidos. Por ejemplo, admitiría mis sentimientos por Mogi-san al decirlo, pero antes que todo— - ¿Ha? No tenías sentimientos especiales por Mogi hasta ayer, ¿o sí? —no sería verdad. De hecho, hoy me enamoré de ella. Al menos desde el punto de vista de Daiya y los demás, era un despertar repentino por mi parte. Y es por eso que nadie sabe de mi afecto por ella, a pesar de que es claramente visible por mi actitud. - Oye, oye, Daiya, parece que este sujeto acaba de admitir su amor no correspondido por Kasumi. Uhihi -, Kokone sonríe y le da un toque con el codo a Daiya. - Sí. En el mejor de los casos tal vez me entretenga un poco más. - Uhehe… ¡después de todo, el amor de los demás es entretenido! Mh, mh. No te preocupes. ¡Onee-chan te apoya ¡Te daré mi consejo y te ayudaré! ¡Si te rechazan, hasta te consolaré! Pero si tienes éxito, te mataré, porque eso me irritaría. - No te preocupes. Cuando los dos comiencen a salir, se la robaré. - ¡Uwaa, eso suena gracioso! ¡La desgracia de los demás y enredos de un triángulo amoroso! ¡Magnífico! Esos dos son realmente crueles al ignorar mi condición inferior. Bueno, pero afortunadamente XX no está aquí. Si él estuviese aquí, entonces se colgaría de la oportunidad y llevaría la conversación en una dirección que acabaría en— - —¿Eh? - ¿Mhh? ¿Qué ocurre, Kazu-kun? - No, es que… me estaba preguntando dónde está. ¿Se tomó el día libre? ¿De quién estás hablando? -, pregunta Daiya con un rostro suspicaz. Eso es extraño. Creí que Daiya sabría de quién estoy hablando cuando hablo de ese modo. - ¿No lo sabes? Obviamente es— —este… ¿quién? ¿Eh? ¡Espera un segundo! Yo… estaba a punto de decir el nombre de cierta persona. Así que, ¿por qué no puedo recordar sólo el nombre, sino tampoco su rostro? - … ¿Kazu-kun? ¿Qué ocurre? ¿De quién estabas hablando? Me siento enfermo, como si hubiese tragado algún semi-líquido como limo, que me hace querer arañar mi garganta. Pero tengo suerte al aún ser capaz de sentir esa repugnancia. Si me la tragase completamente y la desechase, entonces XX desaparecería. - ¡O-Oye… Kazu-kun! No hay problema. Puedo recordar. Puedo recordarlo gracias a esa repugnancia. —Haruaki. El nombre de mi querido amigo. El colega que prometió ser siempre mi aliado… Es sólo un poco, pero tengo la esperanza. La esperanza de que sólo olvidase a Haruaki por alguna razón. Pero en verdad soy un idiota, esa esperanza— - Oye, Kazu. ¿Quién es ese Haruaki? —jamás se cumpliría. Aprieto mis dientes ante la sensación de irritación. Daiya y Kokone fruncen el ceño ante mi extraño comportamiento. Esos dos lo han olvidado, aunque lo conocen desde hace mucho más, ya que son amigos de la infancia. El hecho de que 「Haruaki」 ya no existe aquí se me entierra sin piedad, y— - Me voy a casa. —es una herida fatal para mí. Me pongo de pie, tomo mi mochila, les doy la espalda y me alejo para abandonar el salón de clases. No puedo soportar estar más aquí. ¿Por qué Haruaki no está aquí? Sé por qué. Lo sé, Haruaki ha sido “rechazado”. ¿Por quién? Eso es seguro. Definitivamente fue “rechazado” por el 「Protagonista」 que causó este “Salón Rechazador”. Malentendí todo. Creí que el “Salón Rechazador” continuaría con el día a día por siempre. Qué ingenuo. Es imposible que fuese así. El día a día se llama así porque fluye constantemente. Si detienes el curso de un río, entonces el lodo se acumularía y se tiñería oscuro. Es igual que eso. El sedimento también se ha acumulado aquí. Ha~ah, ya veo. Supongo que me di cuenta de este hecho hace mucho ya. No importa cuánto lo repitiese, siempre re- descubría este hecho, y así dejaría de ser hostil hacia Otonashi Aya. Otonashi Aya destruirá el “Salón Rechazador”. Y sabiendo lo que sé ahora, ¿por qué la detendría? La campana suena. Probablemente la mayoría de mis compañeros de clase ya han vuelto a sus asientos. Así que, antes de irme del salón, me doy la vuelta. Un asiento vacío. Otro asiento vacío. Otro asiento vacío. Y hay otro por allá. Ha~ah… Ya lo había adivinado, pero nadie sospecha de la inusual cantidad de asientos vacíos. * Probablemente lo pude adivinar, pero no lo pensé porque no quería admitirlo. Otonashi Aya ha llegado a la conclusión de que es imposible recuperar la “caja” de mí. En primer lugar, es fácil terminar con el “Salón Rechazador” tan pronto conoces al culpable. Es con el fin de retirar la “caja” que ella ha estado repitiendo estas 20.000 veces. Así que… ¿qué debería hacer ella? ¿No es obvio? Mis miembros vuelan mientras soy arrollado por el camión. El ver mi familiar pierna derecha volando lejos de mí
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