Otonashi-san no regresó al salón de clases después de
esto—tal vez se fue a casa.
Quinta lección, matemáticas. No puedo entender la
fórmula inmediatamente, aunque probablemente ya he oído de
ella un trillón de veces, y en lugar de eso, observo todo el
tiempo a Mogi-san. ¿En verdad la abandonaré? ¿De verdad me
desprenderé estos sentimientos por ella voluntariamente?
No, eso no es posible. No importa lo que haya pensado
el “yo” del pasado. El “yo” actual no renunciará a Mogi-san,
eso es todo lo que importa.
La quinta lección acaba. Luego de eso me dirijo de
inmediato hacia Mogi-san. Ella se da cuenta y me mira con sus
grandes ojos. Mi cuerpo se pone tenso como una piedra sólo
por esto. Mi corazón pierde su ritmo habitual, sólo con mirarla.
Eso muestra lo especial que es para mí lo que le voy a decir.
Una acción que seguramente no realizaría en mi vida cotidiana.
Pero no puedo evitarlo. No puedo pensar en otra forma de mantener mis recuerdos. No puedo pensar en otra forme
además de declararme a Mogi-san.
- … Mogi-san -. Supongo que estoy poniendo un rostro
bastante extraño en este momento. Mogi-san me mira con
curiosidad e inclina su cabeza. - Este… hay algo que
quisiera—
「Por favor, espera hasta mañana」.
- —Ah.
Una imagen atraviesa mi mente. Una voz comienza a
reproducirse arbitrariamente. Es una sensación tan clara y
brillante, lastima como si un cristal se enterrase en mis ojos,
mis oídos y mi cerebro. Mi pecho late agresivamente, como si
fuese golpeado por un martillo.
N-No—
No quiero recordar. Aunque no quiera recordar, aunque
quería considerar que no había sucedido incontables veces, no desaparece. Aunque puedo olvidar cualquier otro recuerdo
importante, este, en particular, no lo puedo olvidar.
Sí, así es—
Hace mucho tiempo—ya me había declarado a Mogi-
san.
- … ¿Qué ocurre?
- … Lo siento, no es nada.
Puse un poco de distancia entre Mogi-san y yo. Ella
levanta una ceja suspicazmente, pero no me pregunta nada más.
Regreso a mi asiento y dejo que mi parte superior caiga
y quede postrada en el escritorio.
- … Ya veo.
Ahora que lo pienso es obvio. Después de todo, he
repetido este día más de 20.000 días.
Me confieso a Mogi-san. Pero lo olvido. Así que me
confieso de nuevo. Pero lo vuelvo a olvidar. Con el fin de
resistirme al “Salón Rechazador”, he hecho esta declaración, que ni siquiera quería hacer, una y otras vez, y lo olvidaba así
sin más.
Y cada vez recibía la respuesta que menos quería oír.
Siempre es la misma. Decididamente es siempre la
misma respuesta. Bueno, no hay forma de que fuese a cambiar,
Mogi-san no puede mantener sus recuerdos, y por lo tanto su
respuesta tampoco puede cambiar.
Esa respuesta—
- Por favor, espera hasta mañana.
Realmente cruel. Eso sí—ese mañana nunca llegará.
Obtener una determinación incomparable, armándome
de valor que originalmente no sería capaz de tener, llevando
mis nervios al límite—y aún así, estas honestas palabras mías
desaparecieron completamente como si nunca hubiesen
sucedido. Y luego, tal como ahora, tenía que verla a ella, quien
había perdido esos recuerdos de mi declaración incontables
veces, otra vez.
Ya veo. No se convierten en vacío. Para comenzar,
no ha habido nada. Desde el inicio que no hay nada en este
mundo. No hay valor en un mundo donde todo lo que ocurre se
convierte en vacío. Igualmente no hay valor en las cosas bellas,
en las cosas feas, en cosas preciadas, cosas gastadas, cosas
amadas, o en cosas odiadas.
Por esa razón no hay nada, sólo vacuidad. La esquiva
vacuidad llamada “Salón Rechazador”.
Tengo nauseas. Estoy siendo forzado a respirar en un
ambiente así. Aunque siento el impulso de vaciar de aire mis
pulmones, no puedo, ya que no sería capaz de continuar
viviendo aquí. No puedo vivir sin respirar. Pero si continúo
respirando vacuidad, entonces mi cuerpo también quedará
vacío. Me volveré tan hueco como una esponja.
O—¿hace tiempo que ya es demasiado tarde para mí y
ya estoy vacío?
- ¿Qué ocurre, Kazu-kun? ¿Te sientes mal?
Cuando escucho una voz familiar, levanto mi rostro
lentamente mientras sigo tirado sobre el escritorio. Kokone está
de pie frente a mí, frunciendo el ceño.
- Eso me recuerda, tuviste sangrado nasal durante
educación física, ¿cierto? Esto podría ser causado por eso
también, ¿sabes? Si no te sientes bien, ¿quieres que vayamos a
la enfermería?
- No hay necesidad de preocuparse por él, Kiri. Apuesto
a que el origen es el regazo en el que durmió más que su
sangrado nasal. -, dice Daiya, quien está de pie a mi lado sin
que me diese cuenta.
- ¿Regazo…?... ¡Ah! ¡Ya veo! ¡Así que eso es! Vaaaya,
sólo es mal de amor…
Luego sonríe y me da una palmada en los hombros,
alentándome.
- ¡Pillín! ¡Pilluelo! ¿No es un poco atrevido,
considerando que se trata de ti? Por favor, no hagas cosas
maduras como el amoooor.
- Dominado por una seducción tan simple—qué ridículo.
¡N-No! Siempre me ha gust—
Me detengo a media oración. Ese fue un error verbal en
varios sentidos. Por ejemplo, admitiría mis sentimientos por
Mogi-san al decirlo, pero antes que todo—
- ¿Ha? No tenías sentimientos especiales por Mogi
hasta ayer, ¿o sí?
—no sería verdad.
De hecho, hoy me enamoré de ella. Al menos desde el
punto de vista de Daiya y los demás, era un despertar repentino
por mi parte. Y es por eso que nadie sabe de mi afecto por ella,
a pesar de que es claramente visible por mi actitud.
- Oye, oye, Daiya, parece que este sujeto acaba de
admitir su amor no correspondido por Kasumi. Uhihi -,
Kokone sonríe y le da un toque con el codo a Daiya.
- Sí. En el mejor de los casos tal vez me entretenga un
poco más.
- Uhehe… ¡después de todo, el amor de los demás es
entretenido! Mh, mh. No te preocupes. ¡Onee-chan te apoya
¡Te daré mi consejo y te ayudaré! ¡Si te rechazan, hasta te
consolaré! Pero si tienes éxito, te mataré, porque eso me
irritaría.
- No te preocupes. Cuando los dos comiencen a salir, se
la robaré.
- ¡Uwaa, eso suena gracioso! ¡La desgracia de los
demás y enredos de un triángulo amoroso! ¡Magnífico!
Esos dos son realmente crueles al ignorar mi condición
inferior.
Bueno, pero afortunadamente XX no está aquí. Si él
estuviese aquí, entonces se colgaría de la oportunidad y llevaría
la conversación en una dirección que acabaría en—
- —¿Eh?
- ¿Mhh? ¿Qué ocurre, Kazu-kun?
- No, es que… me estaba preguntando dónde está. ¿Se
tomó el día libre?
¿De quién estás hablando? -, pregunta Daiya con un
rostro suspicaz. Eso es extraño. Creí que Daiya sabría de quién
estoy hablando cuando hablo de ese modo.
- ¿No lo sabes? Obviamente es—
—este… ¿quién?
¿Eh? ¡Espera un segundo! Yo… estaba a punto de decir
el nombre de cierta persona. Así que, ¿por qué no puedo
recordar sólo el nombre, sino tampoco su rostro?
- … ¿Kazu-kun? ¿Qué ocurre? ¿De quién estabas
hablando?
Me siento enfermo, como si hubiese tragado algún
semi-líquido como limo, que me hace querer arañar mi
garganta. Pero tengo suerte al aún ser capaz de sentir esa
repugnancia. Si me la tragase completamente y la desechase,
entonces XX desaparecería.
- ¡O-Oye… Kazu-kun!
No hay problema. Puedo recordar. Puedo recordarlo
gracias a esa repugnancia.
—Haruaki.
El nombre de mi querido amigo. El colega que prometió
ser siempre mi aliado… Es sólo un poco, pero tengo la
esperanza. La esperanza de que sólo olvidase a Haruaki por
alguna razón. Pero en verdad soy un idiota, esa esperanza—
- Oye, Kazu. ¿Quién es ese Haruaki?
—jamás se cumpliría.
Aprieto mis dientes ante la sensación de irritación.
Daiya y Kokone fruncen el ceño ante mi extraño
comportamiento. Esos dos lo han olvidado, aunque lo conocen
desde hace mucho más, ya que son amigos de la infancia. El
hecho de que 「Haruaki」 ya no existe aquí se me entierra sin
piedad, y—
- Me voy a casa.
—es una herida fatal para mí.
Me pongo de pie, tomo mi mochila, les doy la espalda y
me alejo para abandonar el salón de clases. No puedo soportar
estar más aquí. ¿Por qué Haruaki no está aquí? Sé por qué. Lo sé, Haruaki ha sido “rechazado”. ¿Por quién? Eso es seguro.
Definitivamente fue “rechazado” por el 「Protagonista」 que
causó este “Salón Rechazador”.
Malentendí todo. Creí que el “Salón Rechazador”
continuaría con el día a día por siempre. Qué ingenuo. Es
imposible que fuese así. El día a día se llama así porque fluye
constantemente. Si detienes el curso de un río, entonces el lodo
se acumularía y se tiñería oscuro. Es igual que eso. El
sedimento también se ha acumulado aquí.
Ha~ah, ya veo. Supongo que me di cuenta de este hecho
hace mucho ya. No importa cuánto lo repitiese, siempre re-
descubría este hecho, y así dejaría de ser hostil hacia Otonashi
Aya.
Otonashi Aya destruirá el “Salón Rechazador”. Y
sabiendo lo que sé ahora, ¿por qué la detendría?
La campana suena. Probablemente la mayoría de mis
compañeros de clase ya han vuelto a sus asientos. Así que,
antes de irme del salón, me doy la vuelta.
Un asiento vacío. Otro asiento vacío. Otro asiento vacío.
Y hay otro por allá. Ha~ah… Ya lo había adivinado, pero nadie
sospecha de la inusual cantidad de asientos vacíos.
*
Probablemente lo pude adivinar, pero no lo pensé
porque no quería admitirlo. Otonashi Aya ha llegado a la
conclusión de que es imposible recuperar la “caja” de mí.
En primer lugar, es fácil terminar con el “Salón
Rechazador” tan pronto conoces al culpable. Es con el fin de
retirar la “caja” que ella ha estado repitiendo estas 20.000 veces.
Así que… ¿qué debería hacer ella?
¿No es obvio?
Mis miembros vuelan mientras soy arrollado por el
camión. El ver mi familiar pierna derecha volando lejos de mí