Me despierto con la cabeza como si una bomba hubiese explotado en ella, es una muy mala forma de despertar... Mal, mal... Nunca más vuelvo a beber, lo juro. Claro, mientras aún esté sobria. Abro los ojos con dolor en cada parte de mi cuerpo, anoche estuvo muy mal, no sabía cuánto podría llegar a joderla bebiendo como hombre celoso en un bar... Dios... Que horrible resaca. Me muevo un poco y noto que algo extraño se encuentra en mi espalda. ¡Carajos! Sigilosa como una gacela, me giro para quedar frente a la incomodidad y lo que veo es peor de lo que esperaba, no es sólo que haya metido alguna mascota o que haya dejado algo en la cama en la noche, no... Se trata de algo mucho peor que eso... ¡Es una persona! Por los bellos en aquel brazo que logro ver, se trata de un hombre... ¡Diabl

