El frío se sintió apenas abandonamos aquel lugar, Grayson estaba tan estresado que con costos me dirigía la palabra, la premonición de que nuestro amor se acabaría apenas abandonaramos nuestra luna de miel tardía me asaltó de nuevo, se colo en mi alma como se mete la ventisca por las endijas de una casa vieja, repentinamente aquel fuego devorador que nos unía se sintió débil. La situación de la hermana de Grayson no era tan grave pero si estaba en un riesgo altísimo de abortar luego del accidente, escuchaba su voz llorando a través del otro lado del auricular de mi esposo, rogándole por que llegará lo más pronto posible. A pesar de que ella y yo no nos llevábamos nada bien dada nuestra situación sentí una feroz necesidad de que todo le saliera bien, quizás era pura sororidad, no podía d

