Seguimos sumidos en nuestro idílico sueño, después del Caribe con su típica intensidad aquella casa en la montaña era cómo estar encerrados en el corazón del mundo, yo me aferraba a quedarnos un día más siempre... Tenía miedo de que si nos ibamos en la ciudad el amor y la magia desaparecieran. Enamorarme de Grayson no fue un proceso fácil, me aferré con uñas y garras a Oscar... Porque creía que él era el único que merecía mi amor, era el muchacho que me había amado desde niña, el que se había mantenido en pie esperando por una oportunidad como el último soldado de la trinchera. Pensé que era una tonta por no haber visto a Oscar antes, por haber pasado por alto su afecto solamente porque era el chico "bueno", "noble" y, por tanto, "aburrido"; pasé de él por muchísimo tiempo pero cuando m

