Mateo El sol brilla en lo alto mientras la combi avanza hasta nuestro destino, Sam asoma su rostro a la ventana, su cabello se despeina mientras el olor a sal y mar se cuela en nuestro sistema, sonrió al verla, su rostro brilla, sus ojeras se han ido y su vientre ya de cinco meses asoma redondo y grande, es un niño, otro varón en la familia, su nene. Pueden decir lo que quieran, pero yo sé que las nenas son de papá y los nenes de las mamás, siempre funciona así, son más unidos al sexo opuesto, supongo que se debe a eso, aunque teniendo a Sam, no importa quien sea, estoy seguro que la elegirían por encima de cualquier personas, porque ella es única, magnifica, lo es todo. Mi mente viaja al momento de la ecografía. - Señores Wells ¿Cómo están? – sonríe y nosotros igual. -

