Estoy segura que me dispararon con una escopeta, con la intención de volarme la cabeza. Yo estaba en el supermercado comprando las cosas para la semana. Estaba llevando carne, pollo, verduras, frutas, leche, arroz, azúcar, en fin todo lo que necesitaba ( y gastaba) pues estaba con la despensa vacía. Llevaba el cochecito de compras repleto mirando algunas ofertas cuando de pronto escuché un estallido, igual como si hubiera reventado una llanta. Me empiné para ver qué había pasado y vi a la gente agachada, metiéndose entre los mostradores, tirándose al suelo, aterrada y presa del pánico. Por instinto también me agaché y empecé a avanzar de cuclillas, cuando un nuevo estallido hizo añicos una vitrina. Los vidrios saltaron como esquirlas y se multiplicaron los gritos y el pánico. Ahora sí esta

