Jimmy hizo convalidar ante el juez, el historial violento de Edgar pues había golpeado a muchas personas, era neurasténico, abusivo, temperamental y siempre se comportaba con un energúmeno con todo el mundo. Los casos en que había golpeado a muchísimas mujeres hacían un voluminoso expediente y a los ojos del juez era evidente que el tipo era un energúmeno. Jimmy había conseguido declaraciones de chicas a los que Edgar las había golpeado. También empleados de diferentes restaurantes y casinos, Edgar, en su desesperada defensa, sostuvo que yo lo extorsionaba, que vivía a sus costillas, que siempre le pedía plata a cambio de tener intimidad y hasta me acusó de estar vinculada con un poderoso cartel. El juez lo escuchó en silencio calibrando sus palabras y en un momento dado, le hizo una

