- ¿Estás seguro de esto, Baraquiel? Ananiel se acerca a su hermano mientras observa al bebé en sus brazos. - Le prometí a Malakh que lo cuidaría. No la decepcionaré. Ananiel levanta su mano para tomar la mano del bebé que se encuentra dormido con su cabeza recostada en el pecho de su hermano. - Lo sé, pero tú no sabes nada de recién nacidos. Hasta donde recuerdo abandonaste a tu hijo cuando tenía unos días de nacido. Baraquiel se muestra molesto por las palabras de su hermano, pese a que Ananiel no tenía la intensión de reprocharlo por sus acciones. - Me esforzaré por cuidar de Naber, no dejaré que nada le ocurra. Ambos hermanos observaron todos los cuerpos a su alrededor al igual que toda la sangre regada por todo el patio. - ¿Qué qui
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