CAPÍTULO 40: PREGUNTAS INCOMODAS

2089 Palabras

El camino no fue ligero ni al supermercado, ni tampoco a casa porque ella sentía que sus ojos estaban hinchados, que su rostro le delataba que había llorado. Intentó mirar por las ventanas, pero no fue posible porque no podía ver con tanto detalle en ventanas polarizadas, ni tampoco en las ventanas de los autos porque se veía un poco borrosa. Una de sus manos sujetaba la bolsa que pesaba un poco por la cantidad de cosas que tenía adentro mientras que la otra tenía las llaves de la casa que se supone que debía dejar a Belén para que no se queden encerrada por cualquier cosa que suceda, aunque temía que se manden a salir solas, teniendo en cuenta que se quedaban completamente a solas en casa. —Ok, todo va ir bien. Decirse así misma las cosas no servía demasiado porque aún tenía esa incerti

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR