Por más que Mario tuviera razón, ella no lo quería ver de tal modo, porque tenía miedo a que no pueda tolerar la reacción de la otra persona, que pudiera odiarla por el simple hecho que sus emociones no están ni de cerca enfocados en él. Y es que, por más que quiera, no es posible, ya lo intento por unos cuantos días, estuvo hablando con él tanto como pudo en las noches por mensajes de texto, pero no fue posible más que eso porque no se siente del todo cómoda, ni tampoco tan a gusto porque ella suele estar más cómoda cuando es entregada más en una relación. La mayor parte del tiempo en sus relaciones es más complaciente de lo que pueden complacerla a ella y aunque ella sabe que está mal, pero tampoco se siente a gusto cuando le dan demasiado cariño, más bien, se siente demasiado fastidiada

