Estoy que no me lo creo, después de todo el ajetreo que me hizo mi prima y mi cuñada, no me reconozco, ahora me estoy cambiando, con la ayuda de las nombradas, ellas ya están listas con sus vestidos; me ayudan con las zapatillas y por lo último con la capa.
Me dirijo hacia el espejo de cuerpo completo, lo que veo me impresiona, nunca había pensado verme así, ni siquiera en el día de mi boda, estoy que quiero llorar, realmente me veo hermosa.
Me han puesto extensiones de cabello, para poder amarrar mi cabello en un chongo con una pequeña tiara con muchas figuras de flores con diamantes, totalmente gris, con algo de plateado, pero es un gris que brilla, con flores bordadas con hilos plateados y con algunas piedras formando figuras en el mismo, con escote de corazón, pegado totalmente a mi cuerpo, sin ninguna crinolina debajo de este, una capa del mismo color del vestido, pero a la vez media transparente, con hombreras, estas son formadas con pequeñas figuras de rombos de metal, plateadas, tomando de ambos lados por detrás, unas cadenas con varias figuras y diamantes colgando en U, llevo colgando el collar de mi hermano, queda muy bien para la ocasión, el anillo que mi prima me regalo, dos brazalete azul con plata, que mi cuñada me pone en el brazo, debajo del hombro, unos aretes largos plateados, con una piedra azul en ellos y por supuesto no puede faltar mis zapatillas plateadas de aguja (no sé si aguantare, y eso que Aldara, me puso a caminar a cada rato con ellas, para ablandarlas y para acostumbrarme); bajamos las escaleras les digo que se adelanten, busco la pulsera que Elinar me regalo ayer en la noche y me la coloco; ahora si estoy más que lista, me asomo con sumo cuidado para ver cómo es que llegan los invitados, se escucha desde aquí el bullicio, y algo de música, estoy nerviosa, mis manos están sudando, siento que me voy a desmayar y sobre todo siento mis piernas temblar como gelatina, respiro hondo para no hiperventilarme y controlar mis nervios, esto no me puede descontrolar.
Camino con mucho cuidado, paso por paso para no caer en las escaleras, veo como mi hermano aparece muy tranquilo en mi campo de visión, sonríe al verme, tiene sus ojos muy brillantes, su cabello bien peinado, con esa línea de cabellos plateados, que quedo después de la pelea hace años, lleva un traje azul marino, con una pequeña flor arreglada en el lado izquierdo, su corbata café, al igual que sus zapatos bien lustrados y no olvidemos su Rolex dorado.
- Estas hermosa – me dice mientras me toma de la mano, para ayudarme a bajar los últimos escalones – sin duda la Diosa Luna me dio a las mejores mujeres de mi vida, tu, mi madre, Lea y Aldara mi gatita.
- Si sigue así, en vez de llorar, vomitare – hago un mojin de querer vomitar – ahora vamos a terminar con este show.
Me invita a tomar su brazo, para ayudarme a no caerme con estos taconazos, caminamos hacia en jardín, donde seguimos nuestro destino por la enorme alfombra roja que mando a poner…aunque ahora que lo pienso creo que se las robaron de varias iglesias, digo porque es mucho camino…mientras no sea así, me conformo.
Llegamos a la enorme carpa que pusieron en la zona de entrenamiento, como esta es lo triple de grande que el jardín, se decidió hacerlo aquí; mi cuñada está afuera esperándonos, al vernos nos pide esperar hasta que nos llamen, al parecer bailaremos…espere, vamos a bailas, porque no me dijo que bailaría, ni siquiera sabía que bailaremos…estoy de nervios juro que aquí me desmayo agárrenme, bueno que saldría mal.
Escucho como empiezan a agradecer y a mencionar cosas sobre la manada, cuando mencionan mi nombre completo…Lua Tyrrell Webster, incluyendo el de mi hermano como…Alfa Mael Tyrrell Webster.
Caminamos por donde nos indicó mi cuñada, hasta llegar a la pista de baile, mi hermano me suelta dando dos pasos hacia atrás, veo que todos se levantan para aplaudir muy fuerte, es demasiada gente, mucha que creo nunca había vista en mi vista, creo que solo un 30% es lo que conozco y creo que ese número es demasiado.
Hay cientos de arreglos florales como centros de mesa, incluyendo algunas velas de adorno, también hay arcos adornados con flores, incluyendo las series led blancas que adornan todo el techo, igual hay flores colgando, incluyendo alguna que otra esfera plateada, sin olvidar todas las sillas con flores, varios carteles muy vintage con mi nombre, una mesa enorme con muchos postres dulces y salados, incluyendo una de regalos, también una barra grande para tragos, hay como 3 bar thender, (como se les ocurrió meter esa enorme barra), también hay una de esas máquinas fotográficas instantáneas, una mesa de tatuajes…de verdad no se les pudo ocurrir otra cosa; no lo olvidaba una zona adornada con fondo de tela, azul con plata, con algunas luces y flores, una mesa con un libro grande donde pueden escribir sus buenos deseos, sin olvidar la mesa de obsequios para los invitados.
Salgo de mi ensoñación por ver tantas cosas en este lugar, sí que fue mejor dejarle las cosas a mi hermano y a mi cuñada, mi hermano me toma de la mano, y empiezan a decir que bailare con mi hermano.
Me preparo mentalmente, esperando a que mi hermano no me pise, escuchamos la canción “IBelieve You (Je crois en toi)” de Il Divo, con Celine Dion.
Empezamos a bailar lentamente, para terminar con vueltas y pasos rápidos, esos que se ven como en las películas de las princesas, terminamos, todo el público se levanta aplaudiendo, con alguno que otro silbido, nos pasan el micrófono, agradezco que todo hayan venido hasta aquí, para celebrar conmigo mi cumpleaños número 18, mi hermano también agradece, al igual que a toda la manada y al pueblo, quienes fueron invitados todos sin ninguna excepción; les desea una buena velada y que se diviertan.
Mi hermano me guía a la mesa en donde está mi madre, mi prima y mi cuñada, en donde mi hermano se sienta a mi derecha, al lado de mi cuñada, mi prima está en mi lado izquierdo seguida de mi madre, los meseros empiezan a llegar sirviendo la cena.
Después de esa cena, mis amigos se acercaron a mí, para celebrar bailando, comiendo los dulces y tomándonos fotos, esta noche no podría ser mejor, pero por desgracia se acerca una tormenta.
- Hola – habla un chico atrás de mí, giro sobre mis talones – perdón por interrumpir – sonríe – soy Jon – extiende su mano para saludar – futuro alfa de la manada “Payne Cole” de Australia.
Ese nombre me suena…de Australia, espera ese no es el apellido de Fanny…esto está mal, está mal.
- Hola – lo saludo un poco cortante - ¿Estas divirtiéndote?
- Claro, nunca había visto algo así de grande – sonríe – sí que eres una princesa, tienes lo mejor de lo mejor – dice muy sonriente.
- Bueno soy un alfa – digo alzando mis hombros – y la princesa.
- ¿Puedo invitarte a bailar? – dice señalando la pista de baile.
- Porque no – dejo mi copa y camino hacia la pista de baile con el – dime, como es que tú eres un encanto y tu hermana es…rara.
- Ha sido una niña mimada – alza los hombros – desde que se enteraron que era humana la sobre protegemos demasiado.
- Y ¿Por eso le consiguieron marido? – pregunto alzando las cejas.
- Yo lo intente impedir, pero mi madre es muy terca – dice suspirando.
- Bueno, solo espero que no haya problemas – digo con una sonrisa.
Luego de bailar con él, Luck también se acercó a mí para bailar, me llevo a tomarme fotos, mis amigos también se acercaron conmigo a sacarse fotos, bailar y a comer los postres de la mesa.
Mi hermano me interrumpió llevándome a presentar a todos los Alfas, incluyendo a sus Lunas, lo que no paraban de señalar a sus hijos solteros, insistiendo en bailar con ellos, provocando gruñir de vez en cuando a mi hermano, ya que él no me buscaba marido.
Ahora sé porque todos los Alfas del mundo vinieron, solo para ver el espectáculo y buscarle esposa a sus hijos que aún no encuentran a su mate y están por subir su posición, necesitando una Luna, pero no creo que aquí lo consigan, pero bueno un taco de ojo siempre es bueno.
Después de esas presentaciones con los Alfas, sus Lunas y sus hijos, decidí regresar con mis amigos quienes estaban muy expectantes al espectáculo de hace unos minutos.
- ¿No puedo creer que solo vinieran para presentarte a sus hijos? – hablo Emma – mira como intentan ganarte, como si fueras en premio.
- Son unos alacranes – hablo Martin.
- Espero que termine esto, para que no los vuélvanos a ver más – hablo Lea – nunca podrán tener a esta hermosa joya.
- No hay que seguir hablando de esto – hablo Jossh – sigamos celebrando el cumpleaños número 18 de nuestra hermosa Lua.
- Por nuestra Lua…feliz cumple 18 – brindo Emma.
- ¡Salud! – gritaron todos alzando sus copas.
Después de ese brindis nos fuimos directo a la pista de baile, todo el mundo está bailando, hasta los Alfas con sus Lunas; decido caminar a la mansión para ir al baño, ya que no aguanto más, subo las escaleras rumbo a mi habitación, donde entro al baño para hacer mis necesidades.
Salgo suspirando lentamente y agradeciendo porque mi tortura acabara, me detengo en seco viendo una silueta parada en el ventanal de mi recamara, visualizo su espalda y su altura, camino hacia esa persona. No sin antes cerrar la puerta de mi habitación, me cerco a él, abrazándolo por la espalda y posando mi rostro en ella.
- No sabes cuánto quiero que acabe esto – hablo con un gruñido.
- ¿De qué hablas? – le pregunto separándome de el - ¿Qué quieres decir?
- Que acabe esta fiesta – dice volteándose a verme – no soporto que todos esos lobos estén persiguiéndote – gruño.
Arqueo las cejas y una sonrisa enorme aparece en mis labios - ¿Estas celoso, lobito? – reí – eso no lo espere, no de ti.
- No te rías – gruñe con mucho enojo – es enserio.
- No puedo creer que estés celoso, mientras yo no soy tu mate – sonreí.
- Bueno pues de ahora en adelante no, te quiero frente a ellos, ni siquiera les darás una mirada – me gruño.
- Vaya, me toco un lobito, muy posesivo – volví a reír.
Me tomo con un poco de fuerza de mis caderas para acercar mi cuerpo al de él, junto nuestros labios en un beso apasionado y lento.
- Estas muy hermosa – suspiro viéndome de arriba abajo.
- Ese era el plan – sonríe – tengo que regresar o se darán cuenta.
- Está bien, pero de mí no te salvas – gruño.
- De acuerdo tú, ganas romeo – me acerque de nuevo a sus labios.
El salió con mucho cuidado por la ventana, mientras yo regresaba al baño para retocarme el labial, baje las escaleras y camine de nuevo a la fiesta, que para cuando entre a la enorme carpa, mi sorpresa fue a todos los invitados bailando como locos.
Llego la hora del pastel, lo cual me hacía mucha ilusión porque mi hermano fue el que se encargó al 1000% de él, un pastel de 9 pisos, con colores plateados y con mi nombre en medio de este, con una pequeña loba gris en la cima, aunque para ser sincera me sentí triste por verla, ya que yo no tengo.
Luego de una larga velada, fuimos despidiendo a todos los invitados, pues ya eran las cinco de la mañana, hasta que ninguno quedo nos retiramos a dormir, en cuanto entre a la habitación me quite el hermoso vestido, para ponerme mi cómoda pijama y entrar a mi linda cama, ya bastante tenía con todo el show y mis pies estaban que me ardían.
Gire sobre mi cama, abrazando la almohada en la que durmió Elinar ya que me recordaba la noche fabulosa que pasamos juntos, cerré los ojos recordando el beso que me dio hace unas horas, para luego quedarme profundamente dormida, pero mi sueño fue interrumpido por mi prima, que entro abrazando su oso de peluche y entrando en mi cama para dormir conmigo, me arrime al lado donde Elinar durmió, quedándome profundamente dormida, ya que Morfeo vino para dominarnos, aunque para ser sinceros, los ronquidos de mi prima son incesantes, pero bueno lo que hace uno por amor a la familia.